Al lado de la carretera, las aguas poco profundas del Casamance reflejan, como en un
espejo, las palmeras de la orilla. Nubes de algodón contrastan con el azul intenso del
cielo.
... habitada por gentes profundamente animistas que han hecho del culto a
las fuerzas de la naturaleza su modo de vivir. Los incontables fetiches lo prueban.
Pero son también amables con el visitante, y gozan de compartir un rato de charla y unos
vasos de vino de palma.
... más adelante nos desviamos del camino para tomar una senda por la que
llegamos hasta un pequeño pueblo donde encontramos las típicas cabañas implubium d la
zona. El tejado en forma de M permite recoger las aguas pluviales en el patio central de
la construcción .
... ya de noche, con la luna todavía oculta bajo el horizonte caminamos por la playa
dejando que las olas nos golpeen las piernas rítmicamente.